Una foto de Patxi Bronchalo y sus compañeros ilustraba un
reportaje sobre abusos del clero
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| Esta es la imagen que publicó El País, en la que Patxi Bronchalo aparece señalado por el Papa. Pero el titular poco tenía que ver con la realidad |
Patxi Bronchalo es un joven cura
treintañero de la Diócesis de Getafe, que normalmente no se oculta ante las
polémicas sino que suele dar la cara con firmeza, aunque siempre con respeto y
hasta buen humor. Ya publicó una carta abierta a Pablo Iglesias tras
el intento de Podemos de eliminar la programación religiosa de TVE, al actor Willy Toledo por
sus insultos a la Virgen y otra a un sacerdote catalán que
cedió su templo para el referéndum ilegal de 1-O.
Ahora este cura joven ha escrito otra de estas cartas
abiertas, que se ha viralizado también, a la directora del diario El
País, Soledad Gallego-Díaz. Precisamente, este periódico lleva
meses volcado en desacreditar a la Iglesia con los escándalos de los abusos y
este 21 de febrero publicó en portada una foto y un titular por el que el padre
Bronchalo ha decidido escribir a la publicación. En la imagen salen tanto él
como otros compañeros sacerdotes y seminaristas de Getafe hablando con el Papa,
mientras éste les señala con el dedo. Todos escuchaban seriamente con atención
a Francisco. Y este fue el titular que acompañaba en la portada de la web: “Quien
ha hecho los deberes y quien no ante la cumbre contra la pederastia”.
Ante la insinuación que se realiza en El País y la
relación entre foto y titular, este sacerdote decidió enviar
esta carta:
Carta a Soledad Gallego-Díaz, directora de El País
Estimada Soledad:
Mi nombre es Patxi Bronchalo y soy un cura. Usted
no me conoce pero gracias a su periódico mucha gente me ha reconocido en los
últimos días. El pasado 21 de febrero mi foto, junto a un grupo de hermanos
sacerdotes y seminaristas, apareció nada menos que en la portada de su
periódico. En dicha foto se nos veía a todos con semblante muy serio mirando al
Papa Francisco, él aparece con el dedo levantado hablándonos y apuntándonos con
el dedo índice, de forma que parece que nos está echando una gran reprimenda.
La foto venía a ilustrar una noticia sobre la cumbre
de abusos sexuales a menores que estaba a punto de comenzar en Roma y que
escribió su corresponsal allí, Daniel Verdú, bajo el titular: "Arranca en
Roma la histórica cumbre contra la pederastia". La edición digital también
traía su propio titular: "Quien ha hecho los deberes y quien no ante la
cumbre contra la pederastia".
En realidad el motivo por el que estábamos con el Papa
en el momento de la foto era muy distinto. Peregrinamos a Roma a ver al Papa
para celebrar los 25 años de nuestro seminario. Lo que nos dijo, con seriedad
pero sin enfado, mientras se captaba la imagen fue precioso: no dejar
nunca de rezar, ser cercanos al sufrimiento de la gente y estar siempre en
sintonía con los obispos, esos que una y otra vez medios como el suyo se
empeñan en separar de nosotros.
En esa misma audiencia el Papa se encontró con
víctimas supervivientes de abusos, una a una las fue escuchando y mostrando su
cariño. Verlo me hizo entender la seriedad con que la Iglesia está afrontando
esta crisis tan grave, y el camino a seguir. La crisis de la pederastia en la
Iglesia es terrible y nos está afectando muchísimo a los sacerdotes, estamos
avergonzados. Cada nuevo caso, cada víctima nos parte el alma. La
inmensa mayoría de nosotros nos pasamos la vida tratando de mostrar el amor que
Dios les tiene, algo que muy a menudo nos recuerda el Papa Francisco.
Conozco cientos de curas anónimos partiéndose la cara
cada día por los más necesitados, sin ir más lejos, hace
unos días fue asesinado otro misionero español en Burkina Faso, y este hecho no
salió en ninguna portada. Amamos a Dios, amamos a las personas, nos destruye lo
que sucede con la pederastia.
Es cierto que, tanto en la edición impresa como en la
digital, aparece un pequeño texto que indica que la foto es de un momento
distinto del que habla la noticia. Pero ya somos mayores, no nos engañemos, los
dos sabemos que la mayoría de la gente no lee ese pequeñito texto y solo ven
titular y foto. Los dos sabemos que una foto en la que aparentemente el
Papa regaña a unos sacerdotes jóvenes es muy golosa para conseguir en el lector
la impresión de que todos los curas somos malos y crear un sentimiento negativo
hacia nosotros. Los dos sabemos que gran parte de lo que mañana se comente
en puestos de trabajo, peluquerías y bares va a depender de lo que ustedes
escriban e ilustren hoy.
No es un problema legalista de cita de fuentes: es
un problema ético. Ilustrar una noticia sobre un tema convulso con una
imagen que crea en el lector un sentimiento concreto es confundir y manipular a
las personas para conseguir más ventas, más visitas y más animadversión hacia
lo que ustedes elijan.
Se olvidan que detrás de las fotos de sus noticias hay
personas que tienen familias que se llevan disgustos, que
tienen amigos que se preocupan, que tienen gente cercana que se siente
confundida y que sospecha, y que se cruzan cada día con mucha gente desconocida
que puede señalarles.
Usted seguro que tiene familia y amigos, personas a
quienes ama. Yo le pregunto: ¿Qué le parecería que apareciera la foto
de alguien a quien quiere acompañando una noticia sobre abusos en el seno de la
familia? ¿O que una imagen de quien aprecia ilustrara la portada de un
periódico en el que se trata la noticia de una violación? ¿Y qué pensarían las
personas que le quieren si fuera su foto la que encabezara una noticia sobre
asesinatos? ¿Dónde están la ética y la humanidad del periódico generalista más
vendido en España?
Nos piden seriedad y sinceridad en la Iglesia, me
parece bien, pero ¿dónde está la suya? Con la manipulación y el engaño
se llega a mucha gente en poco tiempo, pero como estamos sufriendo, a la larga
hay mucho daño. La verdad, aunque es más lenta, nos acaba llevando a todas
partes. También al Cielo.
Yo no soy mejor que usted, eso también se lo aseguro, por
ello quiero decirle que le encomiendo en mis oraciones y le expreso mi
cercanía, esa que nos pidió el Papa. Gracias por leerme hasta el final, bien
sabemos ambos que eso casi nunca se hace.
Saludos cordiales.
Patxi Bronchalo, un cura señalado por el Papa
Fuente: ReL
