Las novedades de la reforma explicadas por
los expertos de la comisión del Vaticano: ahora las causas, como mucho un año
El Papa Francisco ha
firmado una histórica reforma para simplificar y acelerar el proceso de
anulación del matrimonio, que se espera dure un año como máximo. La innovación
ha sido presentada este 8 de septiembre en el Vaticano por un grupo de cuatro
expertos en derecho canónico y uno en teología.
Solo dos papas en la
historia reciente de la Iglesia habían hecho una reforma sobre las causas de
declaración de nulidad del matrimonio, Benedicto XIV (1741) y Pío X (1908) y,
ahora, Francisco (2015), informó el decano de la Rota Romana y presidente de la
comisión encargada, monseñor Pio Vito Pinto.
Otro aspecto,
importante, destacó Pio Vito, es que la reforma está dirigida a los pobres. “Es
una reforma profunda” que obedece a una doble centralidad: “los pobres” y la
“cercanía de la Iglesia” a los que sufren.
La novedad de la
intervención del Pontífice – según mons. Vito Pinto- es la huella que marca en
la continuidad delConcilio Vaticano II. Además, señaló que todo es un
proceso, evocando que Bergoglio es el único Pontífice que ha convocado dos
sínodos (el próximo ordinario en octubre) para responder a las
necesidades de la familia, y de la pareja.
A continuación, algunos
puntos clave de las dos Cartas ‘Motu proprio‘ del Papa Francisco
”Mitis Iudex Dominus Iesus” y ”Mitis et misericors Iesus”, explicados, también
considerando la voz de los expertos de la Comisión encomendada por el Obispo de
Roma para redactar los nuevos preceptos.
1.El
juicio de la Iglesia es gratis…
En primer lugar, la
revolución ‘franciscana’ en el proceso de la nulidad del matrimonio, acata a la
‘gratuidad’, requerida, “en cuanto sea posible” en las Conferencia Episcopales,
“salvo la justa y la dignidad salarial” de los operadores de los tribunales”.
Por ello, el Papa pidió
se “asegure la gratuidad de los procedimientos”, porque la Iglesia” sea madre
generosa que, muestre a los fieles, los procedimientos como algo que está
“ligada a la salvación de la almas” y seguramente para que no sea un negocio.
2.
El obispo tiene nuevos poderes
El obispo tiene una
responsabilidad mayor y debe garantizar que los procesos se realicen respetando
el orden moral. El obispo diocesano, en el signo de la colegialidad, se suma a
la fuerza de los tribunales regionales, interdiocesanos y sinodales, explicó
monseñor Alejandro W. Bunge, auditor de la Rota Romana y Secretario de la
Comisión Especial.
Nuevos
tribunales diocesanos. Para
el bien de una cercanía de la Iglesia a los “fieles heridos”, ahora los obispos
diocesanos tienen la potestad “a que tengan sus propios tribunales diocesanos
y, si fuera el caso, también a decidir que en ese tribunal, ante la
imposibilidad de contar con un tribunal colegial presidido siempre por un
clérigo, haya un único juez, siempre un clérigo”.
El
obispo tiene ayuda. Si la reforma se hace es
porque hay muchos casos, entonces el Obispo también contará con la ayuda de los
tribunales regionales o interdiocesanos, pero también él mismo “será ayudado
por el personal de su tribunal”.
3.
El matrimonio es indisoluble, no cambia una coma…
El cardenal Francesco
Coccopalmerio, experto canonista, precisó que la reforma atañe la declaración
de nulidad del matrimonio, que significa “apurar, en primer lugar, si
un matrimonio es nulo y después, en caso positivo, a declarar la nulidad”.
Es decir, no se trata de
un proceso “que conduzca a la anulación del matrimonio. Nulidad es
distinto de anulación y declarar la nulidad de un matrimonio es absolutamente
diverso de decretar la anulación del matrimonio”.
4.
El matrimonio es valido cuando…
A su vez, el arzobispo,
Luis Francisco Ladaria Ferrer, el único teólogo del grupo, recordó que el
matrimonio es válido en “la ausencia de impedimentos” que “incluyen el
consentimiento libre de los cónyuges”.
Específicamente, la
doctrina no cambia. ”El matrimonio es uno, se pueden unir en matrimonio solo un
hombre y una mujer y es imposible una nueva unión matrimonial durante la vida
del cónyuge”, dijo Ladaria.
Asimismo, “el
matrimonio es indisoluble; así lo enseñó Jesús y en los evangelios hay
numerosos testimonios de esta enseñanza. La Carta a los Efesios nos explica que
el matrimonio sacramental no se puede romper porque es imagen y expresión del
amor de Cristo por su Iglesia… El matrimonio debe estar abierto a la
transmisión de la vida”, confirmó el jesuita.
5.
El matrimonio es nulo cuando…
El
experto teólogo miembro de la Comisión, explicó que de no cumplirse lo
anterior, el “matrimonio sería nulo, es decir, no
existiría de hecho”. Y precisamente, porque hay esta duda muchas personas “deseaban
ofrecer un medio rápido pero de confianza para resolverla y contribuir a
pacificar la conciencia de muchos católicos”.
6.
Celeridad en los Tiempos del proceso…. (máximo un año)
Monseñor Bunge,
Secretario de la Comisión, reveló que el proceso será corto para la nulidad. En
una clara apertura a las “masas”. “Aquí el juez es el obispo, que se sirve para
el conocimiento de los hechos, de dos consultores, con los cuales discute
previamente de la certeza moral de los hechos aducidos para la nulidad del
matrimonio. Si el obispo llega a la certeza moral, pronuncia la decisión; de lo
contrario, envía el caso al proceso ordinario”.
7.
La sentencia…
No hay sentencia doble
(conformidad) confirmó Bunge. Es decir, la sentencia afirmativa no recurrida
ipso facto es ejecutiva. Además, si se propone el recurso después de una
sentencia afirmativa este puede ser rechazado in limine, por la
evidente falta de argumentos.
Esto puede suceder en
caso de apelación instrumental, para perjudicar a la otra parte; a menudo la
parte recurrente no católica ya ha vuelto a casarse civilmente.
Se
puede hacer apelo, pero…
“La apelación sería
rara, porque existe el acuerdo de las partes y hay hechos evidentes sobre la
nulidad; en presencia de elementos que sugieran la apelación meramente
dilatoria e instrumental, el recurso podrá rechazarse”, declaró Monseñor Bunge.
Detalles
sobre el trabajo de la comisión y la voluntad del Papa:
Por su parte, monseñor, Pio
Vito Pinto, presidente de la Comisión, dijo que en el proceso de la realización
de la reforma, el Papa ha querido estar informado desde el principio hasta el
final. Francisco ha “perseguido la máxima ley, la salvación de las almas”,
“la reforma ha sido votada a la unanimidad”. Además confirmó que el Sucesor de
Pedro ha escuchado a algunos expertos internacionales externos a la Comisión,
quienes han quedado en el anonimato.
Se trata de socorrer a
los fieles que se alejan de la Iglesia bajo la seducción de la llamada
“mundanidad” de nuestros tiempos, explico monseñor Pio Vito.
Fuente: Aleteia
