Se teme que haya centenares de muertos en la que podría ser la mayor
tragedia del Mediterráneo. Un buque mercante recupera 24 cadáveres y 28
supervivientes
Un viejo pesquero con centenares de inmigrantes ha naufragado este
domingo frente a las costas de Libia, a unos 190 kilómetros de la costa italiana
de Lampedusa. Se teme que
las víctimas puedan llegar a 700. Un buque mercante portugués, el «King
Jacob», ha llegado a la zona y ha podido recuperar al menos 24 cadáveres y
socorrer a 28 supervivientes quienes hablan de que el pesquero, que había
partido de Libia, transportaba centenares de inmigrantes, hasta unos 700,
completamente hacinados.
El naufragio se produjo a 70 kilómetros de las costas de Libia y a
170 de Lampedusa. La Marina militar italiana coordina las operaciones de rescate
y ha dirigido hacia el lugar del naufragio a decenas de buques que navegaban en
la zona.
Una hecatombe
Carlota
Sami, portavoz de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados
(UNHCR)habla de hecatombe y ha confirmado la dimensión de la tragedia, señalando
que el número de muertos puede ser de 700. De confirmarse el número de víctimas
que apuntan los supervivientes, ésta sería la mayor tragedia del
Mediterráneo, después de la ocurrida frente a la isla siciliana de Lampedusa el 3 de octubre del 2013 con 366
muertos.
Sin duda, se está dando un notable salto en la atrocidad de los
traficantes de seres humanos, los cuales cargan hasta lo imposible viejas
barcazas destinadas en su mayoría, por su fragilidad, al naufragio.
«Europa se lava las manos»
En el Mediterráneo han muerto más de mil personas desde comienzos de
año. Los naufragios se
suceden ahora casi a diario. El gobierno italiano está dando la voz de
alarma ante la casi indiferencia de la Unión Europea. Ayer mismo, el alcalde de
Palermo, Leoluca
Orlando, atacó así a la UE: «Europa se comporta como Poncio Pilatos: se
lava las manos delante de la tragedia». Esta frase del alcalde de Palermo
refleja el sentimiento de frustración que siente en estos días en Italia, y de
manera muy particular en Sicilia, ante el aluvión de inmigrantes: 11.500 en una semana. Y la
ola de desembarcos no cesa.
La invasión que teme Italia parece haber comenzado. Las últimas
informaciones procedentes de Libia confirman la presencia de decenas
de miles de personas hacinadas en campamentos que buscan desesperadamente
escapar hacia Italia. Son tratados como esclavos por los traficantes de seres
humanos, con atrocidades como ésta: embarcaron en una lancha 70 mujeres, hombres
y niños, entre los que había
22 con graves quemaduras, al explosionar una bombona de gas en la casa
próxima a la costa donde habían sido apiñados. Los heridos fueron obligados a
embarcar, sin pasar por el hospital. Tras dos días a la deriva fueron salvados y
conducidos por la Marina italiana a Lampedusa.
Italia acoge a estos miles de desesperados, sin tener las estructuras
adecuadas para hacerlo, y ni siquiera tiene un plan eficaz, pues muchos
presidentes regionales se oponen a recibir más prófugos. Mientras, nada se mueve
en Bruselas y la Unión Europea se encuentra dividida. Algunos países se oponen a
dar más fondos al dispositivo Tritón de la UE en el Mediterráneo, al que solo se
dedican tres millones de euros. El ministro de Exteriores italiano, Paolo Gentiloni, ha
manifestado que la posición de la UE es «incompresible y embarazosa».
Traficantes, como terroristas
El comportamiento de los traficantes no puede ser más atroz y
diabólico. Torturan y
amenazan a los inmigrantes que acampan en Libia a la espera de ser
embarcados. Son en su mayoría subsaharianos, que deben recorrer el desierto
apiñados en viejas camionetas, en condiciones infrahumanas, sin apenas comida y
agua, lo que ocasiona muchas muertes. Después en Libia caen bajo el control de
traficantes, que los torturan para sacarles el mayor dinero posible (hasta
1.000-1.500 euros) con la promesa de la travesía en barco hacia Europa.
Sin duda, se está dando un notable salto en la atrocidad de estos
traficantes de seres humanos. «Terroristas» los ha llamado el presidente francés
Francois Holande, porque embarcan a los inmigrantes hasta lo imposible en viejas
barcazas destinadas en su mayoría, por su fragilidad, al naufragio.
Hollande: «Traficantes, terroristas»
Precisamente, Hollande ha sido el primer líder europeo es mostrarse
públicamente favorable a la petición de Renzi de convocar una cumbre europea:
«El Mediterráneo es un mar que nos une, está entre Europa y África, debemos
reaccionar», ha declarado Hollande a una televisión franesa. «La Unión Europea
debe reforzar el número de naves en la operación Tritón. Sirve una lucha mucho
más intensa contra el tráfico de seres humanos. Quien mete personas en estas
naves son traficantes, pero también terroristas. Saben que son “carretas” y que
la gente morirá en alta mar. Y a pesar de ello los someten a ese riesgo», ha
añadido el presidente francés.
Fuente: ABC
